

My Teachers

Lo que apasiona a los profes...
Mi nombre es María Alejandra Liévano Becerra y entre las muchas actividades que me apasionan está la docencia. En mi quehacer, he aprendido quizás más que lo que he enseñado. Admiro a cada docente que se entrega con alma y sombrero a ésta dura, ardua pero hermosa profesión. Siempre, desde muy chica, estuve cerca de este medio, ame desde un principio los libros y mi primer maestro fue mi hermano mayor Julián, quien me enseño de música y literatura, me contagio su entusiasmo por enseñar detalles sencillos de los CD´s, de las portadas de los libros y de su contenido. Desde ese momento decidí explorar este campo tan rezagado en la sociedad y de tanta trascendencia en el proceso de aprendizaje de cada ser humano existente.
Les cuento, que no es fácil, que a veces es frustrante y doloroso, pero que es una profesión que le hace elogio a la dificultad y a la resistencia.
Amo la docencia y a mis estudiantes.
Licenciada María Alejandra Liévano
Un día soñé con ser alguien importante, ese día hacia frio y me encantaba el sonido de la lluvia, también me gustaba cuando se iba la luz en la casa porque me ponía en silencio a imaginar que sería feliz, aprendí a bailar y sí que se me daba bien. Conocí un profesor que se llama Mauricio y él puso esa magia en mí.
En el colegio y en la universidad vendí dulces para poder comprar mis cosas y pagar la carrera, debo admitir que a veces lo perdí todo porque me metían billetes falsos, o me robaban, fue muy difícil, después de tantas pruebas ingrese a la universidad, yo quería estudiar algo que diera plata pero Dios dijo, mejor has lo que te gusta y pues él en su bondad me dio el cupo para estudiar la licenciatura de lo que me gustaba, todo era de aprendizaje y esfuerzo hasta que realice mis prácticas, en ese tiempo mi vida hizo un ¡BOOM! Al final, cuando realice mi primer festival sabía que más que dictar una clase, había hecho feliz a muchos niños, no me querían por la clase, me querían por que juntos estábamos transformando nuestras vidas y nuestros corazones, desde ahí he dejado huellas en sus vidas y no se imaginan como llevo en mi corazón a cada uno que ha hecho parte. YO, SOY PROFESORA POR QUE MIS ESTUDIANTES TAMBIÉN MERECEN SOÑAR Y COMO YO, ¡QUEREMOS SER ALGUEN!
Licenciada Sandra González
SER MAESTRO EN EL 2020
Hace algunos años me encontraba realizando un curso de plataformas educativas, y en el curso había charlas, algunas interesantes, pero hubo una que siempre recordaré, era de una profesora argentina que hablaba de ser docente, y creo que muchos nos identificamos con ella, usaba títeres para enseñar y era docente de primaria, a mi parecer, los docentes de preescolar y primaria tienen el trabajo más duro porque gracias a ellos los demás tenemos una base para enseñar.
Pero esta maestra nos decía el día a día de un profesor, no es lo que las personas creen, no es el alistarse e ir a un trabajo, salir y volver. Si tienes laboratorio buscas que llevar, como hacerlo sin pedir muchas cosas, que a los niños les guste, en muchos casos estarás en la noche buscando información, videos, noticias o que mostrarles a tus estudiantes para las clases, si tienes izada de bandera y toca llevar la plancha de la casa lo hacemos, si tenemos una celebración cocinamos, o nos inventamos, al finalizar cada año debemos realizar un mini trasteo de todo lo que hemos llevado, buscado o hecho, el pocillo, una jarra, etc., y lo mejor lo haremos con una sonrisa en la boca y siempre con maletas llenas de cosas.
Este año ha sido diferente, pero hemos intentado seguir sacando lo mejor de nosotros, por el amor que tenemos a nuestros estudiantes, que como hijos adoptivos también nos dan alegrías, y en ocasiones enojos, pero siempre en nuestro corazón. Desde niña desee ser profesora, pero hoy reitero que mi profesión es la mejor, porque sale del corazón.
Licenciada Jhein Hernández
La docencia me apasiona, al ver a mis estudiantes mostrar a sus familias y amigos lo aprendido en un año de esfuerzo, en cada una de las presentaciones o muestras artísticas, es el resultado de un esfuerzo mutuo por alcanzar un aprendizaje.
Licenciado Luis Roa
Un relato de lo que me apasiona
En mi vida, hay mucho que me apasiona, entre ello, mi familia, las letras, mis estudiantes, la música y aunque ya no la practique, la danza; a mis 16 tenía infinidad de ilusiones, metas y profesiones, pero esa extraña forma de recorrer el camino, fue lo que hizo que invirtiera el “orden establecido” pero un día me encontré en el reflejo de mis sueños, así que me inscribí en la universidad, mi enfoque eran las letras y poco a poco las aulas llegaron a mí, encontré mi camino, ese que desde siempre estuvo ahí.
No concibo la docencia como un trabajo, es el sentido a todo aquello que siempre le faltó significación. Cada día en las aulas, es un intercambio de ideas, perspectiva, emociones, situaciones, es el aprender, resignificarse y caerse y volver a retomar, es imposible no dejar el corazón en los estudiantes, es imposible no inmiscuirse en sus vidas, es imposible no sentir empatía, es saber que cada uno de ellos es un mundo de representaciones, ya sea el que se apasiona por el aprendizaje o aquel que sus curiosidades están fuera de esas cuatro paredes, es escuchar con atención, es encontrar la forma adecuada, es ir más allá, hasta donde tu pasión lo permita, es saber llegar con la palabra adecuada para conectar.
Todo lo que me apasiona confluye ahora, tengo dos hijos hermosos a los que conozco y me esfuerzo por conocer aún más, la música acompaña cada rincón de mis pensamientos y mis estudiantes, nunca salen de mi mente, unos ya son profesionales y es grato esos reencuentros ocasionales, otros siguen en formación y con mensajes sé que están ahí, siempre tan afectuosos, otros y los que más merecen mi atención son los que ahora acuden con sus curiosidades, sus cuestionamiento inclusos sus réplicas; es apasionante ver como usan argumentos, sus ideas para construir sus propios saberes y es ahí donde las letras toman más fuerza, pues aunque poco tiempo queda para escribir, me encanta leer con ellos, reconstruir las historias y darles vida con sus palabras.
Ahora sé que estoy dibujando un camino con todo ello que me hace feliz.
Licenciada Mirian Riaño